Guia v4/La instalación paso a paso
De Guadapedia, la enciclopedia libre.
La instalación paso a paso
Llegó el día esperado.
Quienes estamos aquí ya sabemos a qué hemos venido. Vayamos al grano y pasemos lista:
- Anterior apartado leído y entendido.
- Si hay datos en el disco duro que queremos conservar: copia de seguridad realizada.
- Si queremos tener más de un sistema operativo en convivencia: particiones ocupadas por el actual sistema localizadas.
- Si tenemos sólo una o varias particiones de MS Windows: discos desfragmentados (consultar la Ayuda de MS Windows para saber cómo).
- Si estamos migrando o actualizando desde otro sistema GNU/Linux: partición /home localizada.
- Conectados y encendidos todos los dispositivos, especialmente los relacionados con Internet.
- Bolígrafo y papel a mano por si las moscas: en caso de aparecer problemas los podremos reportar detalladamente.
¿Todo a punto? Bien. Vamos a proceder a la instalación de Guadalinex V4 desde el LiveCD. Es el camino más sencillo y rápido para llegar a la meta. El CD instalable tiene una gestión de las particiones más complicada y su proceso dura el triple (casi una hora de promedio, por los 15-20 minutos de una instalación desde el LiveCD).
Si alguien prefiere empezar con el CD instalable no vamos a ser nosotros quienes le convenzamos de lo contrario. Es una buena pieza de software y lo recomendaremos como alternativa si por cualquier motivo no podemos realizar o completar una instalación a partir del Live CD. Es sólo que para el común de los usuarios la instalación puede resultar más cómoda.
Un par de consejos más antes de empezar:
- Leamos las indicaciones de cada pantalla: quien las ha escrito sabe qué nos conviene saber.
- Si no tenemos mucha idea, sigamos las recomendaciones a rajatabla. En caso de duda entre varias opciones, muy posiblemente nos interesa escoger la que se nos ofrece por defecto.
Un porcentaje apreciable de procesos de instalación se complican por no prestar la parte humana demasiada atención a lo que el instalador no-humano va explicando. O por salirse de la ruta convencional sin saber muy bien cómo moverse fuera de ella, otra virtud humana que las computadoras tardarán en comprender.
Instalación desde el LiveCD
Vamos a realizar un recorrido altamente visual, paso a paso. El inicio de trayecto se encuentra en el escritorio del LiveCD. Hemos explicado cómo llegar hasta él en el anterior apartado.
Empezamos clicando el icono del Instalador de Guadalinex.
Aterrizamos en la pantalla inicial del instalador. En la pantalla inicial, se nos informará de las necesidades básicas para la instalación. Cuando pulsemos siguiente, se iniciara la instalación de Guadalinex.
¿ Quien es usted ?
Introducimos nuestro nombre real, usuario, contraseña y el apodo con el que queremos bautizar a nuestro nuevo sistema.
Preparar el espacio del disco
Aquí empezamos a poner en práctica la teoría aprendida. Debemos seleccionar el disco donde queremos instalar el nuevo sistema operativo entre las Unidades de disco disponibles. Si sólo tenemos un disco duro la elección es sencilla. Si hay dos o más deberemos escoger, teniendo en cuenta lo ya comentado si queremos tener más de un sistema operativo o migrar/actualizar desde otra distribución de GNU/Linux.
Podemos tener hasta tres opciones disponibles a la pregunta ¿Cómo desea particionar el disco?.
- Cambiar el tamaño del disco duro y usar el espacio libre En caso de que tenga un disco duro disponible en su ordenador con algún sistema operativo previamente instalado. Guadalinex V4 le dara la posibilidad de hacer espacio libre necesario en su disco duro, para que pueda realizarse la instalación sin complicarse a la hora de hacer particiones.
- Borrar el disco duro completo Si se diera el caso de que no quisiera utilizar el contenido anterior del disco duro porque no cree conveniente conservar lo que tuviera instalado previamente. Guadalinex V4 le da la posibilidad de borrar el disco duro y crear las particiones sobre el disco duro que previamente habria formateado.
- Reutilizar particiones existentes En el caso que guadalinex v4 distinga en su sistema particiones que puede reutilizar, el sistema de instalación le da la oportunidad de aprovechar las particiones que ya tenia creadas en su sistema anterior para que la nueva instalación pueda utilizarlas. De este modo, guadalinex v4, podria instalarse sobre particiones que usted ya creo en su dia.
- Editar manualmente las particiones existentes Si usted requiere una instalación mas compleja o simplemente desea organizar sus particiones como usted quiera. Esta es la opción que usted estaba buscando. Como recomendación a la hora de trabajar sobre esta opción, es recomendable realizar como minimo una partición ext3 de un minimo de 3GB para poder situar el sistema y otra partición de entre 512Mb y 1Gb para situar el area de intercambio del sistema operativo linux (linux-swap). De aqui en adelante, las posibilidades son infinitas en cuanto a como hacer las particiones. Puede hacer particiones para separar los directorios de los usuario ("/home") o crear particiones nuevas para usarlas para otro tipo de necesidades.
También dispone de una pestaña donde podra previsualizar el contenido de sus discos duros.
El proceso de creación de particiones se realiza mediante el propio instalador como se puede ver en la imagen.
En el caso de que no haya realizado un proceso automatico de particionado, el instalador le dara la oportunidad de decidir donde desea que las particiones sean ubicadas. De este modo, el usuario puede decidir si quiere asignar la partición que desee a la raiz ("/") o al directorio donde se guardan los datos de los usuarios ("/home")
Independientemente del camino seleccionado. Una vez decididas las particiones a usar, ya sea porque se ha realizado un particionado automatico o por un particionado manual, el instalador le mostrara un sumario con las tareas que realizará para la instalación. Asi el usuario puede confirmar si desea instalar el sistema o no.
A partir de este punto tenemos unos 10-15 minutos en los que el instalador va haciendo su trabajo.
Una ventana nos informa del fin de la instalación una vez que ésta ha sido completada. Ya sólo nos queda salir y reiniciar el ordenador, extrayendo antes el LiveCD para que el sistema arranque desde el disco duro.
Iniciando el ordenador nos volverá a aparecer la pantalla, el gestor de arranque GRUB nos mostrará el menú para acceder al nuevo sistema operativo y al resto de sistemas si los hay.
Como mínimo tendremos tres opciones, de las cuales ahora nos interesa sólo la primera. Seleccionamos Guadalinex, kernel 2.6.17-11-generic. Las otras dos (recovery mode y memtest86+ posiblemente no las utilicemos nunca, sirven para ayudar a resolver problemas serios. O simplemente esperamos unos segundos y el sistema arrancará solo.
Y de allí a nuestro escritorio, siguiendo el mismo proceso que ya habíamos visto con el LiveCD pero con la diferencia de que ahora el sistema nos solicita el usuario y contraseña que hemos definido en la instalación.
Optar por el CD instalable
Vamos a seguir ahora el proceso con el CD instalable. Esta instalación, basada en una versión del muy rodado y eficaz Debian-Installer, es menos colorida pero más transparente y configurable que la llevada a cabo mediante el instalador del LiveCD. Su principal inconveniente es el tradicionalmente poco amigable gestor de particiones, auténtico cuello de botella. Aunque últimamente ha mejorado bastante, es causa suficiente para recomendar a usuarios primerizos el instalador Live, equipado con un bonito y relativamente sencillo GParted.
Otro inconveniente es el tiempo requerido para la instalación, casi una hora entre una cosa y la otra. Pero esto es un mal menor, especialmente si no estamos llevando a cabo instalaciones nuevas cada día.
Comencemos. Hemos introducido el CD instalable y hemos reiniciado el ordenador, como hemos explicado con el LiveCD, y sucede lo siguiente:
El instalador nos recibe con una pantalla donde se nos invita a continuar, pulsando la tecla intro, o consultar la ayuda pulsando F1. La ayuda sirve de ayuda sólo en casos muy especiales. Tras pulsar intro la pantalla se nos empieza a llenar de mensajes. Todo correcto.
Una pantalla de bienvenida nos recuerda la importancia de realizar una copia de seguridad. Continuamos.
Otra pantalla nos informa de los requerimientos mínimos de nuestro ordenador para instalar el nuevo sistema operativo. Continuamos.
Dadas las características del equipo se estima el tiempo de instalación. Continuamos.
El instalador comprueba el buen funcionamiento del lector de CD/DVD y analiza los contenidos de su propio CD para comprobar que todo está en orden. A continuación detecta los discos duros presentes en el sistema.
Ahora configuraremos el nombre del equipo que figurará para la red y el propio sistema. Introducimos un nombre y continuamos.
Y llegamos a las puertas del particionado. Una pantalla nos avisa del espacio mínimo requerido por el nuevo sistema operativo. Continuamos.
Tras escanear los discos en busca de particiones, el instalador nos presenta una pantalla con varias opciones que dependerán de las posibilidades encontradas en nuestro sistema. Hay que decir que la mayoría de estas opciones han sido implementadas recientemente y simplifican el particionado a un buen porcentaje de usuarios. Antes se saltaba directamente a la edición manual de la tabla de particiones. Debemos tener en cuenta que seleccionando una opción no se aplican directamente los cambios, sino que éstos son confirmados manualmente en la siguiente pantalla. Esto nos permite retroceder y rectificar, o suspender la instalación por completo sin haber tocado el disco.
Repasemos las opciones:
- Conseguir espacio en disco para la instalación - El instalador nos pregunta cuánto espacio queremos obtener, aportando recomendaciones en base a lo que haya detectado en el disco. Él se encargará del redimensionamiento, manteniendo los datos existentes.
- Borrar el disco completo - Queda claro, escogiendo esta opción se reformatea todo el disco para iniciar la instalación más fresca y limpia posible. Ni que decir tiene que siguiendo esta vía perdemos todos los datos del disco.
- Utilizar el espacio libre contiguo más grande - Esta opción tiene sentido si sabemos que disponemos de espacio libre en el disco.
- Editar manualmente la tabla de particiones - Esta es la famosa pantalla donde miles de nuevos aspirantes a usuarios de software libre se han quedado clavados, o donde han sudado hasta conseguir superar la prueba. El sistema en sí no es complejo, se trata más que nada de un problema de interfaz combinado con un comprensible desconocimiento de la terminología utilizada. La segunda vez que editemos esta tabla nos preguntaremos cómo fue posible que nos costara tanto la primera vez. Si es que hay una segunda vez, claro. En caso de duda podemos recurrir a la Ayuda del particionado, accesible en todas las pantallas.
Independientemente del camino escogido, tras cada elección llegaremos a la tabla de particiones tal cual quedará tras aplicar los cambios. Las tres primeras opciones incluyen la creación automática de las particiones raiz ("/"), /home e intercambio (swap). Si nos satisface seleccionamos Finalizar el particionado y escribir los cambios en el disco. Si no, podemos rectificar mediante la opción Deshacer los cambios realizados a las particiones o directamente Particionado guiado.
Una pantalla nos informa de los cambios que el instalador está a punto de hacer a las particiones. Es nuestra última oportunidad para volver atrás o suspender la instalación sin tocar el disco duro.
Tras realizar los cambios en el disco duro se nos pedirán los datos de usuario. En primer lugar el nombre completo, permitiendo colocar espacios si queremos, luego el nombre de usuario (tras continuar) que será el login o nick de tu usuario para poder acceder y después la contraseña que se pedirá en dos ocasiones para evitar confusiones.
Este es el primer punto en el que nos podemos levantar a estirar las piernas, ya que el instalador trabajará en solitario durante unos 20-30 minutos antes de volver a requerir nuestra presencia. Las acciones llevadas a cabo son los cambios en las particiones, el formateo de los nuevos sistemas de archivos en ellas, la instalación del sistema base (los componentes mínimos que el sistema requiere para ser arrancable y operativo) y la copia del resto de paquetes al disco duro.
Es decir, no sólo se está instalando el sistema operativo en sentido estricto, sino también las docenas de aplicaciones reseñadas en el capítulo Mil y un programas libres y gratuitos. Para quienes prefieran quedarse ante la pantalla, una didáctica barra de progreso va informando sobre los pasos que se están dando. En algunos puntos puede parecer que el proceso se ha quedado clavado (por ejemplo en Desempaquetando el sistema base), pero generalmente no es así, y el movimiento en la pantalla se retoma tras unos segundos.
Finalizado el anterior proceso, el instalador pasa a preparar el gestor de arranque, cuyo nombre propio es GRUB. Esta aplicación se encarga de detectar otros sistemas operativos presentes en el disco.
En el caso de haber encontrado otros sistemas, GRUB los lista en pantalla y nos pregunta: ¿Desea instalar el cargador de arranque GRUB en el registro principal de arranque? Si queremos acceder a los diversos sistemas operativos desde un menú cada vez que iniciemos el ordenador, la respuesta es Sí.
Cuando GRUB finaliza su trabajo el lector de CDs se abre ofreciéndonos el CD instalable. Debemos extraerlo y pulsar Continuar para reiniciar el ordenador permitiendo al sistema arrancar desde el disco duro.
Una vez reiniciado el ordenador, GRUB nos mostrará el menú para acceder al nuevo sistema operativo y al resto de sistemas si los hay. Como hemos comentado en la instalacion Live, la que nos interesa es la primera.
Tras unos instantes en que se produce la carga del sistema nos lleva a la pantalla de entrada al escritorio, donde se nos solicita el usuario y contraseña que hemos creado en la instalación.
Una vez identificados accedemos a nuestro nuevo escritorio. ¡Prueba superada!
Y ahora, veamos qué podemos hacer en nuestro nuevo espacio libre.
Sigue: Coloniza tu sistema

